El asesor Enio García señaló que las bajas temperaturas “ayudan a incrementar los contagios no por el virus sino por los comportamientos sociales”.

Luego que la ministra de Salud, Carla Vizzotti, dijera que el “aumento exponencial de casos de coronavirus se ha detenido y se ha estabilizado en un número alto” de positivos, desde el Gobierno bonaerense salieron advertir sobre las próximas semanas y la llegada del frío, que ya empieza a hacer mella en todo el país.

Así lo expresó el jefe de asesores del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, Enio García, quien advirtió este jueves que la llegada del frío puede generar un nuevo incremento de casos de coronavirus por los comportamientos sociales, y alertó que el sistema de salud “continúa en riesgo de saturación”.

“La llegada del frío puede generar un nuevo aumento de casos. Nos preocupa bastante”, dijo García. E indicó que, por la experiencia del año pasado y la de otros países, se sabe que las bajas temperaturas “ayudan a incrementar los contagios no por el virus sino por los comportamientos sociales”.

“Empezamos a tener menos actividades al aire libre, en lugares más cerrados. Hay menos aire libre, eso ayuda a aumentar el riesgo de transmisión”, aseguró y remarcó que “estamos entrando en una temporada donde hay que cuidarse más porque aumenta el riesgo de transmisión”.

En ese sentido, precisó que las últimas restricciones aplicadas por el Gobierno “salvaron del colapso del sistema sanitario”, algo que “era inminente”, aunque advirtió que “todavía estamos sufriendo los coletazos de las semanas que tuvimos más casos”.

“Imagínense que desde que una persona se contagia, va a una guardia, o las personas en las que se agrava el cuadro, no es algo inmediato, son entre 13 y 15 días desde el contagio hasta el ingreso a terapia intensiva y por eso todavía estamos sufriendo ese coletazo”, lamentó,

Por otro lado, explicó que con este coronavirus “los casos suben muy rápido pero bajan muy lento” y señaló que las medidas para que bajen “son muy duras” y tienen un “costo social complejo”. Y añadió: “Si se quisiera que los casos bajen a la misma velocidad que subieron, las restricciones tendrían que ser mucho más fuertes y los costos sociales serían altos”.

Telam