Expertos consideran que la base de datos del futurista distrito Quayside de Toronto conllevará serios riesgos para la privacidad y la libertad individual.

El ambicioso proyecto para la construcción de un distrito futurista en Toronto (Canadá) “no es lo suficientemente bueno”, debido a que existen riesgos de que los datos personales que recopile de sus residentes queden expuestos a ataques informáticos o accesos no autorizados, informan medios locales.

Sidewalk Labs, propiedad de Alphabet, la compañía matriz de Google, es la encargada de construir esa “ciudad del futuro”, llamada Quayside, en una superficie de casi cinco hectáreas junto al muelle de Toronto.

Todos los aspectos de la vida urbana en ese distrito serán monitoreados y controlados por tecnologías innovadoras, macrodatos e inteligencia artificial, mientras que la información recopilada se almacenará en una base de datos.

Sidewalk Labs se ha comprometido a no hacer uso de la información personal que así recopile entre los futuros residentes de Quayside, pero no garantiza que las demás compañías participantes en el proyecto hagan lo mismo. Además, existe el temor de que la compañía hermana de Google permita el acceso a esa base de datos por parte de empresas desarrolladoras de aplicaciones.

Por este motivo, la semana pasada renunció a su cargo la consultora de privacidad de Sidewalk Labs, Ann Cavoukian, quien calificó el proyecto de “ciudad de vigilancia”. “Su información personal, su privacidad, es fundamental. No es solo un derecho humano fundamental. Es la base de nuestra libertad”, dijo Cavoukian, una de las principales expertas en privacidad de Canadá.

Por su parte, el exdirector ejecutivo de Blackberry, Jim Balsille, ha calificado al distrito futurista de Toronto como “un experimento de colonización en el capitalismo de vigilancia”.

ActRt