Vacuna cada seis meses y alarma algunos años más: la proyección de los infectólogos

Estiman que la protección durará pocos meses y se prevé un calendario activo contra el Covid-19, al menos para los próximos años.

Mientras la Argentina y el mundo entero aguarda con ansiedad el anuncio de la comercialización de alguna de las seis vacunas que se están desarrollando en este momento, los científicos ya anticiparon que la protección contra el Covid-19 no será “eterna” y prevén un calendario de vacunación activo, que podría llegar a significar que la población tenga que darse un refuerzo anual, por lo menos durante los próximos cinco años.

“El grupo de la Universidad de Oxford y el laboratorio AstraZeneca que planificó esta vacuna dijo que el objetivo de ellos era lograr seis meses de anticuerpos, de defensas. Ni siquiera los mismos investigadores estaban esperando más de seis meses”, advirtió la patóloga argentina Marta Cohen, en diálogo con CNN Radio.

De acuerdo a la pediatra, que trabaja como jefa del Departamento de Histopatología del Hospital de Niños de la localidad británica de Sheffield, “dos tercios de la población mundial se debería vacunar cada seis meses y con dos dosis”. ¿El motivo? En caso de no sumar el refuerzo, la persona se podría “volver a infectar” y estiman que, en algunos casos, la segunda dosis debería ser antes de cumplirse los cuatro meses.

A diferencia de lo que sucede con los virus de la gripe, cuyas cepas duran un año en promedio, es probable que el coronavirus “dure también poco tiempo”. “Esperamos que el virus vaya atenuándose y desapareciendo con el correr de los años. pero no va a ser un efecto inmediato, va a seguir circulando”.

“Es por eso que surge la idea de que la población mundial se va a tener que ir vacunando cada seis meses probablemente, dependiendo de cuánto dure el efecto de la vacuna”, sumó la especialista. Cohen también señaló que existen distintas cepas del virus: la que circula en la Argentina, no es la misma a la que circula en España. Esto se explica debido a que al moverse y pasar de una persona a otra, el patógeno muta.

Pese a la diversidad de cepas, los científicos del mundo trabajan en una sola vacuna, capaz de enfrentar todas las versiones del Covid-19 que circulan en el mundo. “El virus mutó en varias cepas que producirían distintos tipos de síntomas. Es decir, las cepas no son las mismas en los distintos países, pero el perfil antigénico sería el mismo. Hasta el momento, las mutaciones no requerirían o no parecerían requerir que se cambie a más de una vacuna”.

El ministro de Salud, Ginés González García, precisó semanas atrás que esperan que la vacuna de Oxford esté lista para el primer trimestre del 2021. “Primero se empezará con los grupos de riesgo, personas mayores y trabajadores de la salud; con quienes tengan vulnerabilidad por alguna patología”, explicó.

Se estima que el precio rondará los cuatro dólares, pero el Gobierno quiere que sea universal. “El que la necesite, la va a tener y pagada por el Estado. En el sentido solidario, la coalición que hace todo esto quiere que haya vacunas como mínimo para el 20 por ciento de la población de cada uno de los países latinoamericanos que la elijan, subordinado a lo que pida cada país”, precisó.