“Si el botón antipánico hubiese funcionado, mi hija estaría viva”

Hubo diez días en que no funcionó el localizador por GPS y justo ahí Carla necesitó de su ayuda”, denuncia el papá de la joven Carla Soggiu (28), que fue encontrada ahogada en el Riachuelo hace casi tres meses.

Reclama que aún no les entregaron las imágenes de las cámaras de seguridad con el recorrido de la chica.

Ella había accionado el botón antipánico que le habían otorgado tras haber denunciado una brutal golpiza sufrida en manos de su pareja, pero desde la central de monitoreo del Gobierno de la Ciudad no pudieron localizarla. Cuatro días después la encontraron sin vida.

“Tengo agua en la cara”. “No, no hay nadie. Hay mucho olor a combustible. Ahí me pude parar, está todo inundado acá. ¿Decís que intente salir o me quedo acá?”. “Estoy metida en el barro”.

Estas fueron algunas de las respuestas que Carla le dio al operador que la atendió de la Central de Alarmas de la Policía de la Ciudad. Ella estaba perdida, desorientada, y apretó dos veces el botón antipánico. Primero fue a las 20.08 y luego a las 21, donde se dio la comunicación más extensa hasta que se perdió con la última frase de la joven “tengo agua en la cara. La cara tapada”

“En lo que respecta a pruebas al Gobierno de la Ciudad, está parado, aún no nos entregaron las imágenes de las cámaras de seguridad para ver el recorrido de mi hija ni los documentos que determinen qué empresa estaba a cargo del soporte y control de que el sistema funcionase bien”, explica a perfil Alfredo Soggiu y sentencia: “El 15 de enero Carla desaparece y fallece pero recién el día 19 la encuentran.

Hubo diez días en que no funcionó el GPS. Con mi hija hicieron una triangulación. Decían que estaba cerca de mi casa, que eso les figuraba. Vinieron dos veces a buscar a Carla acá, les dije que no estaba y se quedaron con mi palabra. No entraron a corroborarlo. Estoy convencido de que si el sistema funcionaba bien, mi hija estaba hoy viva porque la hubiesen encontrado cuando ella solicitó ayuda”.

Carla había recibido una brutal golpiza por parte del su esposo, quien hasta la mantuvo cautiva. “Le pegó en la cabeza, en la zona que él sabía que Carla tenía una válvula. Ese episodio creemos que está estrechamente relacionado con su desorientación posterior”, relata Alfredo. “Yo le decía que se quedara en casa, que no saliera. Pero ella me respondía que tenía que trabajar para darles de comer a sus hijos y que no podía quedarse encerrada”, recordó. Sergio Fuentes está detenido desde entonces y la familia Soggiu, con custodia policial en la puerta.

La joven realizó la última comunicación con el botón antipánico el martes 15 de enero y la encontraron cuatro días después. A las 7 de la mañana, un empleado de saneamiento del Riachuelo dio aviso a Prefectura Naval de que había un cuerpo. El papá de Carla fue el encargado de reconocerlo. Un piercing y un tatuaje no dejaron duda de su identidad a simple vista.

Foto: CEDOC