El presidente Alberto Fernández se encontraba reunido cerca de este mediodía en la Casa de Gobierno con mandatarios provinciales con quienes analizaba los pasos a seguir en relación al pedido de juicio político que impulsará contra el titular de la Corte Suprema, Horacio Rosatti.

Fuentes oficiales consignaron que, a partir de las 10:30 comenzaron a llegar a la sede del Ejecutivo, los gobernadores Axel Kicillof (Buenos Aires), Jorge Capitanich (Chaco), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Sergio Ziliotto (La Pampa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Gildo Insfrán (Formosa) y Ricardo Quintela (La Rioja).

Del encuentro -que se desarrollaba en el Salón Eva Perón- también participaba el ministro del Interior, Eduardo ‘Wado’ de Pedro, según indicaron fuentes oficiales, quienes indicaron que otros gobernadores se sumarán a las conversaciones vía teleconferencia.

El encuentro con mandatarios provinciales es el segundo que mantiene el jefe de Estado luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación dictara una cautelar a favor de la ciudad de Buenos Aires sobre la proporción de los fondos de coparticipación federal para el distrito.

El domingo por la mañana, antes de viajar a Brasil para participar de la asunción del presidente Luiz Inácio Lula Da Silva, Fernández había anunciado públicamente, a través de una carta, la decisión de impulsar un pedido de juicio político contra el titular de la Corte Suprema, también presidente del Consejo de la Magistratura.

En un texto difundido el primer día del año, el mandatario agregó que se pedirá que “se investiguen las conductas de los restantes miembros del máximo tribunal”.

“He convocado a los señores gobernadores que acompañaron al Estado Nacional en su planteo contra la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para que, en conjunto, impulsemos el juicio político al presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Horacio Rosatti”, señalaba en la carta.

Además, en una entrevista con C5N en Brasil, Fernández expresó su “preocupación por lo que ha pasado en los últimos meses, ya que hubo un permanente avance de la Corte Suprema sobre los otros poderes y la república exige tres poderes independientes”.

“Lo que hizo la Corte con el tema coparticipación de la ciudad de Buenos Aires se convierte en un hecho de intromisión” de la justicia, consideró.

En ese marco, apuntó a Rosatti al decir que, además de ser titular de la Corte, “tiene la particularidad de ser presidente del Consejo de la Magistratura, consecuencia de que declaró la inconstitucionalidad de una ley con más de 16 años de vigencia que había sido aprobada por el Congreso”.

“En virtud de eso, se autoproclamó presidente del Consejo de la Magistratura”, recordó.

Télam