Es constante y a diario. Nos llegan testimonios a nuestro medio sobre el colapso del sistema sanitario. Y dentro del mismo está el pésimo funcionamiento que no brinda la línea 107 para atender reclamos, pedidos, sugerencias, inquietudes, dudas, angustias de marplatenses y batanenses.

Personas que son contactadas y nunca más las vuelven a llamar. Contagiados que no reciben indicativos de como proseguir con el aislamiento. Pedidos de ambulancias que pocas veces son atendidos. Son cuantiosas y variadas las denuncias de la no atención en una línea que debería dar respuestas rápidas, contención y estar al frente de todo lo requerido por vecinas y vecinos de General Pueyrredón.

Algunos de los testimonios que compartimos con ustedes:

Roberto y esposa quedaron aislados, como positivos, por ser contactos estrechos de su hija quién es médica y contrajo el virus: “Hace diez días que estamos aislados por completo. Nos llamaron el primer día, nos explicaron todo y, muy predispuestos, nos dijeron que lo harían a diario. Hoy amanecimos en el día 11 y nunca más nos llamaron. Es angustiante, imposible comunicarse”

Naty, por su parte nos relata su estado y lo mal que lo está pasando sin que le den una respuesta: “Yo soy covid positivo y desde el sábado estoy esperando que me manden Por email las indicaciones ayer llamamos otra vez a la mañana y supuestamente anotaron otra vez el email y todavía no me mandaron nada (hospital de la comunidad) no doy más de dolor de cabeza y de cuerpo cuidense muchísimo esto es terrible lloro de dolor de cabeza”

Alicia, a su vez, nos dice que “Tristemente es cierto nos pasó..no hay manera de comunicarse ..si no vas con el enfermo hasta el hospital no te dan bola y si no tiene muchos síntomas t mandan de vuelta a tu casa..una vez que entras al sistema la atención es buena pero mientras tanto tenes que esperar..terrible la verdad”

Graciela, a pura lógica cuenta que “Imposible comunicarse con estos números mucha gente en esta situación no atienden…sería tan difícil habilitar más líneas?”

Y los reclamos y denuncias siguen. Tomamos algunos solo a modo de ejemplo de los cientos de testimonios desgarradores que todos los días se comunican.

A desgarrador leerlos, en algunos casos escucharlos y sentir la indignación e impotencia con la que conviven.

Son parte, como muchos de nosotros, de los olvidados por el municipio en esta pandemia que tiene grandes ganadores que han hecho fortunas con la misma y grandes perdedores. Sabrán nuestros lectores en que lado ubicarlos…