a�?Maldita Reformaa�?

Alguna vez se pregunto cA?mo serA�a trabajar hasta los setenta aA�os? En mi caso sA�, y no me hace ninguna gracia. No me venga con la cuestión de la vocación o el a�?hago lo que me gustaa�?. Tengo la oportunidad de trabajar de lo que siempre quise y sigue sin convencerme la idea de que algunos pocos se queden con el producto de lo que hago sin saber lo que es trabajar.

Porque crA�ame que los dueA�os de las multinacionales o el mismA�simo Macri nunca agarraron una pala.

Sucede que el debate no pasa por un tema de gustos, a usted le puede dar mucho placer su trabajo y hasta ser el eje central de su vida, sin embargo, vivimos en un orden social basado en la apropiación del trabajo ajeno. Una pequeA�a minorA�a se queda con lo producido por la inmensa mayorA�a de quienes habitamos el planeta, los explotados. Cuando uno es consciente de ello le empieza a agradar un poco menos la cosa.

En Argentina los explotados, trabajadores o como le guste llamarle, vivimos en condiciones paupA�rrimas. No hay discusión acerca de esto (recuerde que no es cuestión de gustos). Mire: el 70% de los que trabajan cobran un salario por debajo de la canasta bA?sica, el 34,4% de los que trabajan lo hacen en negro (no tienen obra social, no aportan, etc), el 50% de los que trabajan lo hacen de manera precaria. Si usted estuvo atento dije a�?de los que trabajana�?. Ahora vamos con los que no: en Argentina el 10% de la población econA?micamente activa no trabaja, estA? desocupada. El 12% es sub ocupada. Un 32,9% de la población es pobre, si pobre. Un 7% indigente. A?Le parece indignante? Entonces ponga atención a lo que le voy a contar.

Resulta que a los patrones no les alcanza con lo que nos exprimen hasta ahora (ni siquiera con la deuda externa y el monocultivo de la soja) y necesitan modificar sus propias leyes para poder robarnos mA?s. Dicen que los costos de mantener la denigrante salud, educación y derechos que hemos conquistado son altos y que genera dA�ficit al Estado o que no es rentable para los inversores internacionales. Entonces a los seA�ores/as diputados y senadores se les volviA? a ocurrir, como a lo largo de toda la historia, legislar para los que mA?s tienen.

La Maldita Reforma Laboral le va a afectar en su vida cotidiana: A?Se le hace cuesta arriba llegar a las ocho horas diarias de trabajo? Fin de la jornada de ocho horas y de las horas extras A?EstA? esperando hace rato la promesa del dueA�o de la empresa de que lo va a poner en blanco? OlvA�dese, jornadas reducidas con contratos a tiempo parcial, pasantA�as, sub contratos y tercerización A?Estaba tranquilo con que si lo echan le tienen que pagar la indemnización correspondiente? Bueno, le dirA�a que se preocupe por sus compaA�eros despedidos porque cambia el cA?lculo de la indemnización (como siempre) a favor de los empresarios.

Si quiere puedo seguir, pero para cortar con las pA?lidas le recuerdo que el Gobierno comenzA? con el paquete de leyes en diciembre del aA�o pasado y no le fue muy bien. Con toda razA?n me dirA? que la Reforma Previsional y Tributaria se aprobaron, es verdad. Pero con el costo de que el pueblo saliA? masivamente a las calles a frenar la estafa con la acción directa como horizonte y A?nica certeza de triunfar. Ellos saben que nosotros somos mA?s y no estamos dispuestos a ceder. La experiencia de las jornadas de lucha de fin de aA�o nos recuerda a los mejores momentos de la historia de enfrentamientos de la clase trabajadora.

Lo llamo a la reflexión, tenemos que prepararnos, piense en sus hijos, en los hijos de sus hijos y en usted. Salga a las calles, es el A?nico lugar en el que puede poner un pie en su destino.

Por Gonzalo Peruzzaro a�� Docente UNMDP