A las tensiones que reflejan los verdaderos intereses de los dos principales contrincantes en la disputa por el liderazgo de los mercados infocomunicacionales en Argentinael gobierno de Mauricio Macri avanza en la cesión de grandes porciones del espectro radioelA�ctrico sin hallar mayores obstA?culos polA�ticos.
Las nuevas disposiciones y reasignaciones de un recurso clave para el desarrollo de servicios y para la cobertura de necesidades sociales y culturales se va completando sin mayores planteos que los directa e interesadamente en el tema: los conglomerados del sector, principalmente TelefA?nica y el Grupo ClarA�n, quienes encuentran en la expansión de su adversario comercial un lA�mite para su propio crecimiento econA?mico. Este, a priori, es el escenario de la gran batalla.
La diversidad en bienes y servicios de información y comunicación es cosa de pocos en la Argentina, mA?s aA?n cuando el gobierno estrenA? atajos para la conquista del espectro radioelA�ctrico que son infrecuentes en Occidente, como la titularización de bandas de frecuencia para servicios mA?viles sin previa licitación pA?blica. La diversidad, pluralidad de voces, espacio para pueblos originarios y minorA�as, han pasado a ser simples consignas, a pesar de la lucha y trabajo sistA�mico que todos estos sectores siguen sosteniendo. Al gobierno todo esto, por lo actuado y no expresado, poco y nada le importa
Con criterio proteccionista y sin cuidar mucho las formas, la polA�tica oficial allana obstA?culos de normas que traducen una noción de convergencia consistente en el franqueo regulatorio para que los actores dominantes en el sector de la televisión de pago puedan brindar servicios de telefonA�a y viceversa. Dado que las principales variables que afectan a las redes fijas y al espectro ya fueron definidas por decretos presidenciales y por resoluciones del complejo bicA�falo creado por el gobierno para estos menesteres (Ministerio de Comunicaciones y ENaCom), la promesa de un proyecto de ley de convergencia de las comunicaciones tiene escaso margen de acción. Y por lo pronto, dentro de este escenario pre-electoral, es poco atractivo hablar del tema por parte de los candidatos. Sin embargo, las medidas nos afectan a todos. Y el silecio, mientras ejecutan resoluciones y toman medidas, es mA?s que significativo
TelefA?nica y el Grupo ClarA�n se recelan en función de la sucesión de decretos y resoluciones que el gobierno improvisa a partir de las exigencias que recibe desde Madrid y desde el barrio de Constitución. La conquista del espectro para plantar la bandera corporativa antes de que lo haga el adversario es, junto con el dominio de las redes fA�sicas, el campo de batalla donde se dirime el liderazgo de la convergencia comunicacional de los prA?ximos tiempos. Y nos hablamos, paradojicamente, cA?mo solemos hacerlo en la Argentina, de un plazo de seis meses o un aA�o. Estamos expresando el destino de lo infocomunicacional…por dA�cadas, salvo que realmente se sienten a gestar algo serio en cuanto a frenos y limitaciones. Dudoso en los tiempos que corren.
La ausencia de reglas claras de juego para todos los operadores a��que debilita la posibilidad de asegurar continuidad y seguridad jurA�dicaa�� tiene relación con la falta de coherencia de algunas de las demandas de las propias compaA�A�as, como la expresada por el CEO de Cablevisión (cuyo accionista mayoritario es el Grupo ClarA�n), Carlos Moltini, quien, en declaraciones periodA�sticas, reclamA? que el Estado regale espectro a los operadores y se limite a cobrar el impuesto a las ganancias y los tributos derivados de la prestación de los servicios. En abstracto, un modelo de Estado mA�nimo en comunicaciones. Estado chico. Corporaciones grandes y monopA?licas. Se cobra impuestos (hasta que salga un DNU eximiA�ndolos) y todos los actores, que se reducen a tan solo DOS, mA?s que contentos.
TelefA?nica y el Grupo ClarA�n no corren solos en la conquista del espectro: detrA?s de su impulso por el dominio del mercado se posicionan Telecom, Claro y DirecTV. Telecom es controlada por David MartA�nez (Fintech), socio minoritario de ClarA�n en Cablevisión Holdings (nota: Cablevisión y Telecom anunciaron su fusión en julio de 2017). Las resoluciones 1033/17 y 1034/17 del ENaCom vuelven a contradecir lo dispuesto en el DNU 267/15 de Macri, ya que Fintech tiene presencia en la operación de telefonA�a fija, mA?vil, banda ancha fija, conectividad mA?vil y provisión de tv cable antes de 2018. Por su parte, Claro respalda en general los reclamos de TelefA?nica pero cultiva un perfil mA?s bajo, acorde tambiA�n a su menor diversificación en el país. MA?s sigiloso, DirecTV obtuvo un permiso que tambiA�n contradice el DNU 267/15 y ampliA? su oferta de Internet vA�a satA�lite. Y lentos como son, apenas lo obtuvieron, salieron con rA?pidez a comercializarlo
La polA�tica que tienen las decisiones gubernamentales sobre el espectro merecen atención especial por varios motivos: primero, porque se trata de un bien de dominio pA?blico cuyo titular es el conjunto de los habitantes y, en este sentido, las reglas que dispone el gobierno para su explotación comprometen durante aA�os la capacidad del Estado para administrarlo; segundo, porque hay criterios mundiales, emanados de la Unión Internacional de las Telecomunicaciones, que tensionan la atribución del espectro entre los servicios audiovisuales y de telecomunicaciones, con una tendencia marcada a reducir las bandas de frecuencias para los primeros en beneficio de la propagación de los segundos; tercero, porque a diferencia de otros países (en esto no valen tendencias mundiales), en las A?ltimas dA�cadas el Estado argentino consiente o alienta, según sea el gobierno, mayores niveles de concentración de porciones crecientes del espectro entre los operadores dominantes del sector infocomunicacional.
TelefA?nica y el Grupo ClarA�n dirimen su competencia por el dominio del mercado infocomunicacional en la Argentina en dos terrenos: el espectro y las redes fA�sicas. Ambos son vitales para el transporte y la interconexión de servicios. El espectro registra una colonización cada vez mayor por parte de estos dos gigantes para usos de telecomunicaciones. En cuanto a las redes fA�sicas, tambiA�n en este caso TelefA?nica difundiA? su disgusto con la limitación del permiso oficial para dar tv cable a partir de 2018 sA?lo en tres ciudades de las cuales tiene redes fA�sicas tendidas en sA?lo la mitad de una de ellas, mientras que el Grupo ClarA�n retruca al recordar que la privatización de la ex estatal ENTel estipulA? que TelefA?nica y Telecom se dedicarA�an en exclusividad a la telefonA�a durante 99 aA�os y que, por consiguiente, su competidor no deberA�a quejarse.
Lo cierto es que con sus decretos y resoluciones el gobierno argentino impone un sabor local a la conquista del espectro que, como tendencia mundial, se va amoldando a las sugerencias de la Unión Internacional de las Telecomunicaciones para hacer lugar a los servicios de 3G, 4G y, en los prA?ximos aA�os, 5G.
Y aqué, no hay lugar para la lluvia de inversiones que vendrA�an del extranjero. Es llamativo que, en un mercado como el de las infcomunicaciones, en donde hay sectores que proyectan grandes inversiones en distintos puntos del planeta…acA? brillen por su ausencia. Llover, lloverA?, pero no precisamente inversiones.
En este contexto, la conquista del espectro muestra en la Argentina un semblante mA?s tosco que en otros países donde las reglas de juego son previamente discutidas, tramitadas por A?rganos autA?rquicos y fuerte presencia del poder legislativo y finalmente aplicadas por organismos con idoneidad y autonomA�a, como sostenA�amos anteriormente.
Se elaboran proyectos, se intercambian ideas, se llega a una sA�ntesis, se legisla y, posteriormente, se aplica lo normado. Nada de todo esto sucede en nuestro país. Con mA�todos toscos, el resultado de la conquista difA�cilmente serA? civilizado. SerA?, una vez mA?s, tan sA?lo una conquista.

BibliografA�a: Unión Internacional de las Telecomunicaciones. @aracalacanan. Guillermo Mastrini

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