Juan Manuel Santurian, uno de los tres dueños de Manolo, la reconocida familia de restaurantes de la ciudad, fue asesinado este martes en manos de su exsuegro, Miguel Ángel García, quien le disparó en la cochera de un lujoso edificio en el barrio La Perla y luego se quitó la vida.

El empresario vivió durante 26 años en Mar del Plata pero su sueño siempre fue estar al frente de su propio negocio en los Estados Unidos. Y Miami fue el sitio elegido para instalar un eslabón más de la extensa cadena de locales Manolo por el continente.

“Todos los meses viajo a la Argentina para atender los locales que tenemos en Mar del Plata desde 1979 con más de 200 empleados”, sostuvo en 2010 a una revista local de Miami, según pudo reconstruir TodoNoticias.

De extremo perfil bajo, en los últimos años Santurian, de 63 años, se había alejado del negocio gastronómico e inició su actividad en el rubro inmobiliario. De hecho, el edificio donde murió, fue un proyecto impulsado por él mismo. Nunca imaginó que encontraría la muerte en la cochera que proyectó años atrás.

EL IMPACTANTE CRIMEN

El fiscal, Alejandro Pellegrinelli, a cargo de la causa, le confirmó a elarplatense que, durante el hecho, se gestaron “entre 5 y 6 disparos” con una pistola calibre 40. “La escena indicaría que García sería quien genera los disparos y luego se ultima, quitándose la vida”, afirmó.

Si bien se esperan los resultados finales de la autopsia, que tendría lugar entre las 14 y las 15, los peritos pudieron advertir que la víctima asesinada recibió varios disparos en un brazo y la zona del tórax y la espalda. “Estimamos que fueron entre 5 y 6 por algunos accidentes balísticos que hubo en la zona de la cochera”, indicó el funcionario judicial.

“En principio, no hubo chance para que Santurián pudiera pedir auxilio. Entendemos que la decisión de ultimarse por parte de García tiene que haber sido prácticamente en forma inmediata“, dijo el fiscal, quien reveló: “Hay registros de cámara del edificio que permiten ver algunos tramos de la secuencia”.