“Ante un contexto inflacionario sin precedentes, la tarjeta de alimentos municipal sigue estancada” en $876 mensuales, denunciaron desde Libres del Sur. Esta mañana, desde ese espacio movilizaron a la sede de la Secretaría de Desarrollo Social, ubicada en Teodoro Bronzini y 11 de Septiembre. En diciembre 2022 la titular del área, Vilma Baragiola, anunció un incremento del 100% que aún no se hizo efectivo.

“Con eso no se puede comprar nada en la situación que estamos viviendo” dijo Lorena Quiroga, referente de Libres del Sur, en diálogo con MdpYa. A cifras actuales, el municipio hoy brinda un 0.67% de lo que necesita una familia para comer, si se consideran los datos oficiales.

Según el último relevamiento del INDEC, el valor de la Canasta Básica de Alimentos (CBA), que mide lo que debe gastar una familia para cubrir la totalidad de las necesidades alimentarias, escaló a $130.590 en agosto de este año. “La realidad que se vive en cada uno de los barrios a la hora de llevar el alimento para las mesas se ha vuelto una verdadera odisea” lamentó Quiroga.

En diciembre de 2022, en el marco de la discusión por el Presupuesto 2023, la secretaria de Desarrollo Social municipal, Vilma Baragiola, anunció un incremento del 100% del monto de la tarjeta alimentaria, cuyo valor está “estancado” desde 2019. Sin embargo, nueves meses más tarde y con el Presupuesto aprobado, la actualización aún no llegó.

La tarjeta municipal de alimentos es una política destinada a personas que viven bajo la línea de indigencia, es decir, cuyos ingresos están por debajo del valor de la CBA. Esta política alcanza principalmente a familias integradas por una “jefa de familia con un hijo”. Al no poder comprar alimentos, muchos grupos familiares deciden acudir a comedores y merenderos barriales. Pero allí tampoco la comida alcanza.

“Ante esto, lo que estamos exigiendo al municipio son alimentos de mejor calidad para los comedores y merenderos” explicó Lorena durante la manifestación en Desarrollo Social.

Son cada vez los alimentos nutritivos que se pueden comprar actualmente con $876. “Se parece más a un chiste de mal gusto que una política pública que busque mejorar la situación alimentaria de los vecinos humildes de nuestra ciudad” expusieron desde Libres del Sur.