El intendente hace alusión a la mercantilización de las mujeres

No es ninguna sorpresa que el intendente de Mar del Plata Carlos Arroyo dispare de vez en cuando alguna frase o pensamiento machista, cosificante, descalificador y hasta misA?gino en torno a nosotras.

Recordamos aquello de que las mujeres tenA�amos como cuatro horas de dedicación para arreglarnos el pelo mientras los hombres se duchaban y listo. A decir verdad hay mujeres que nos duchamos y listo y hombres que dedican mucho tiempo a la peluquerA�a. Cosa que no estA? nada mal. Pero nA?tese la intención de semejantes observaciones. Ellas, o sea nosotras tenemos mA?s tiempo, según lo expresA? Arroyo.

Fue un poco mA?s lejos cuando criticA? las campaA�as contra la violencia de gA�nero diciendo que eran una moda. Paralelamente se sucedA�an los femicidios en la Argentina y Mar del Plata no es una excepción ya que el aA�o pasado tuvimos siete mujeres menos que fueron asesinadas por ser mujeres.

En el comienzo de la temporada y como es de pA?blico conocimiento dijo entre algunas otras declaraciones: a�?Vamos a mandar a alguna chica bonita a convencer empresarios que vengan a invertir a Mar del Plata.a�?

No es necesario ser experto/a en gA�nero para analizar brevemente el sentido de tan clara expresión. El intendente hace alusión a la mercantilización de las mujeres para obtener un beneficio propio.

No estA? de mA?s recordar que el el proxenetismo es la prA?ctica que consiste en obtener beneficios econA?micos de la prostitución a costa de otra persona. Y que en la mayorA�a de los países constituye un delito.

Nos preguntamos y le preguntamos algunas cosas que no por obvias hay que dejar de preguntar:

A?En calidad de qué se a�?mandaa�? a una mujer? A?Nos podrA�a definir el concepto de chica bonita? A?Se refiere con este adjetivo a una mujer joven que cumpla con los estereotipos que el mercado dicta? A?De qué manera se ejecuta el convencimiento? A?SerA�a a travA�s de un contrato o algo semejante? A?CuA?l es la diferencia entre lo expresado y el proxenetismo?

Seguramente alguien esgrimirA? en dA�as sucesivos alguna respuesta para minimizar los dichos. La estrategia frecuente es acusarnos de falta de buen humor. Y circularA?n palabras como: exageradas, feminazis, amargadas, tortilleras, negras, planeras, vagas, aborteras y algA?n otro calificativo utilizado cada vez que las mujeres nos plantamos ante el atropello de nuestras libertades y derechos.

Porque en realidad de eso se trata.

En una ciudad que histA?ricamente supo ser complaciente con la explotación sexual y la trata de personas mandar chicas bonitas a convencer empresarios en boca de un intendente nos resuena muy mal. En especial si a eso le sumamos el escaso presupuesto destinado para las polA�ticas pA?blicas en torno a la violencia de gA�nero. Y la existencia de una ley de emergencia que no se cumple. El nulo compromiso y el destrato del gobierno actual con las familias de las mujeres vA�ctimas de femicidios y con sus hijos/as.

No obstante, el intendente Carlos Arroyo avanzA? en sus declaraciones afirmando que iban a realizar una gran campaA�a publicitaria de comunicación refiriA�ndose a los femicidios, entrando por supuesto en una gran contradicción con dichos anteriores en relación a las campaA�as. A?SerA? acaso que no sabe qué decir?

La frase posterior casi confirmarA�a este A?ltimo interrogante porque a eso agregA? que los femicidios se iban a reducir con educación y cultura y que no sabe por qué se origina el machismo al que calificA? como una enfermedad y que es tradicional en Argentina. Sin antes dejar de subrayar que la mujer es mejor que el hombre porque naciA? para ser madre y que tenemos que estar igualados.

SerA�a necesario debatir entonces si por educación entendemos la aplicación de la ley de educación sexual integral que por supuesto aportarA�a algo a la formación de niA�os, niA�as y adolescentes. Pero algo nos lleva a sospechar que no hablamos el mismo idioma. SerA? la grieta. O serA? el patriarcado, el machismo, el sistema. La enorme diferencia ideolA?gica que lo lleva a decir sin vergA?enza cosas como las expresadas.

El tono encubridor de la cultura represora suele usar tA�rminos como a�?enfermedada�? con el fin de patologizar conductas concientes, planificadas y arraigadas. SA�. Hablemos de cultura pero para despuA�s pulverizar los cimientos que la sostienen. Para que no nos opriman nunca mA?s.

Y tambiA�n acostumbra a decir a�?igualdada�? entre hombres y mujeres cuando quiere quedar bien. Sin haber entonces entendido nada. De nada. Y de paso evita el pensamiento en torno a la equidad para los gA�neros. Trabajo, salario, oportunidades, derechos. De eso hablamos y por eso luchamos.

Calificarnos de seres superiores por la posibilidad de engendrar y de parir tambiA�n suele ser la costumbre de los que no tienen nada para decir. TambiA�n de quienes piensan que el lugar por excelencia de las mujeres es la casa y que la A?nica realización es a travA�s de la maternidad. Y esperan encima que nos pongamos contentas y que les demos las gracias.

Y las mujeres que por elección no tienen hijos/as? Y las que fuero incestuadas y las obligaron a continuar un embarazo? Y las que aA?n queriendo no pudieron concretarlo?

El patriarcado tiene muchos defectos pero uno de los mA?s grandes es su estrecho horizonte.

Para muchos/as mujer bonita es la que lucha. Pero estA? claro que para el intendente de Mar del Plata la mujer bonita es aquella que puede ser entregada para la obtención de un beneficio propio.

El proxenetismo tambiA�n es polA�tico.

Patricia Gordon – Presidenta de la ONG En Red.