Durante el invierno del año 2013 se levantó una vieja carpa en el barrio Caisamar de Mar del Plata, con el objetivo de convertirse en una escuela gratuita de circo. Pese a los deseos del sector no se pudo lograr todo lo planeado, sin embargo sucedieron una serie de historias inolvidables que marcaron al grupo, como así también a turistas y marplatenses que se acercaron a las instalaciones y volvieron a ser niñxs.

Durante años la magia del circo se mantuvo de pie producto del arduo trabajo de artistas que fueron pasando por la carpa y dejándolo todo. También, la entrada a la gorra permitió que el espectáculo esté siempre abierto a todo el público, para que nadie se quede afuera, para que todxs vuelvan a sorprenderse.

“Fueron días Inolvidables en Plaza España donde pudimos estrenar, gracias al apoyo de nuestro público, una carpa nuevita y azul, la misma que hoy vos conocés. Vuela el tiempo, es verdad. Después de algunas batallas vinieron los luminosos días frente al Faro, acá donde nos sentimos siempre tan bien recibidos. Y es verdad que yendo y viniendo pasamos algunos inviernos frente al Museo Mar,” relataron desde la página de Facebook de La Audacia.

Consultado por Mdpya, Facundo Mosquera, referente de La Audacia, aseguró estar pasando por un momento de tristeza por encontrar un fin, sin embargo remarcó que también hay un sentimiento de esperanza e incertidumbre.

“La primera tiene que ver con no haber podido sostener la propuesta del circo a la gorra para la ciudad, este fue el objetivo primario del proyecto. También otra cosa trunca fue el proyecto de una escuela de circo en Mar del Plata. Esperanza porque esperamos que de alguna forma el circo pueda continuar existiendo, esperamos que el movimiento nos traiga algo positivo, e incertidumbre porque desde que comenzó la pandemia nos atraviesa a todos el no poder planificar las cosas y vivir siempre al día a día,” aseguró.

Con cuatro mastros y una lona sobre el pasto, la carpa de circo mantuvo la magia y el encanto intacto, pese a la falta de apoyo Municipal y al ajuste en el sector Cultural.

“Estamos felices de haber podido conocer a tanta gente hermosa, emocionados de haber visto crecer junto al Circo a tantos niños y a tantas niñas. Queríamos mucho más. En el sueño había muchos talleres de circo gratuitos, una escuela de circo también gratuita, una gira con el circo por los barrios de la ciudad. Chicos y chicas, a veces no alcanza con querer mucho algo. Pero igual. Ya saben. Eso no importa. Nunca hay que dejar de soñarlo todo. Aunque parezca imposible. Y aunque todo parezca volar en mil pedazos,” relataron en el comunicado.

 

Lara E. Franco – Redacción MdpYa