En el marco de una jornada de retención de tareas, una trabajadora de salud que ejerce en el Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias (CEMA) dialogó con MdpYa sobre cómo se vive la crisis salarial en ese sitio. “Un empleado de comercio cobra está cobrando más que un profesional de salud”, resumió. Falta de respuestas prácticas y persecución completan el combo municipal.

  • Sumado al reclamo por una paritaria que acompañe el ritmo de la inflación, desde el CEMA aseguran que también luchan por volver a brindar un servicio de calidad y en contra de las “amenazas” y el “acoso”.

“Hoy se hizo una retención de actividad. Hay servicios que no trabajaron y otros que sí atendieron. Hoy hicimos una cirugía porque teníamos un material que vino de afuera y no podíamos reprogramar. Fue una cirugía larga y compleja, la hicimos igual, pero el resto de las cirugías que teníamos programadas, se suspendieron”, contó sobre cómo se organizó la jornada de este viernes.

“Más allá de estar luchando por nuestras paritarias, que (el intendente) nos dio un 10% con un decreto de por medio, también luchamos porque somos profesionales de salud, nos estamos capacitando constantemente, y estamos invirtiendo de nuestro bolsillo para comprar, por ejemplo, calefactores“, ilustró la trabajadora.

 

Sucede que el CEMA hace tiempo se quedó sin calefacción. Luego de varios reclamos y de un “frazadazo”, se arregló el sistema “pero solo la calefacción está en el piso de arriba, donde están los jerárquicos“, agregó.

Para la profesional, “el CEMA funciona gracias a los empleados que se ponen la camiseta y que brindan un servicio al vecino, porque si fuera por las gestiones, esto no funciona. Esta gestión viene haciendo la plancha hace cuatro años. No da respuestas, lo único que hace es amenazar“.

“No hay cinta, no hay gasas, no hay algodón, no hay papel higiénico en los baños, no jabón, no hay para lavarse las manos, en plena pandemia no teníamos alcohol, dependíamos de las cervecerías que nos donaban”, ilustró sobre el vaciamiento en salud.

Pero eso no es todo. Ante las iniciativas de protesta, desde el Municipio, aseguran, ofrecieron amenazas: “Tenemos compañeros que son amenazados que si los ven en las marchas les van a desconectar (del salario), o el acoso laboral que hay diariamente acá”. 

“Muchos pacientes nos apoyan y entienden la situación, porque la gente que se viene a atender al CEMA y escucha un poquito de donde salen los insumos, nos apoya y nos entiende”, finalizó.