El 30 por ciento del padrón ya había emitido su voto en el balotaje para definir quién será el próximo presidente de los argentinos, en unos comicios en los que 35 millones de personas se encuentran habilitadas para elegir entre el candidato de Unión por la Patria (UxP), Sergio Massa, y el postulante de La Libertad Avanza (LLA), Javier Milei, según informó la Cámara Nacional Electoral (CNE).

A la misma hora, el 22 de octubre, durante las elecciones generales, había votado el 29,6% de los electores habilitados. Hasta las 12, ya habían emitido su voto el presidente Alberto Fernández, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y varios mandatarios provinciales, así como el jefe de Gabinete y candidato a vicepresidente de Unión por la Patria (UxP), Agustín Rossi, quien sufragó en una escuela de la zona noroeste de la ciudad santafesina de Rosario.

Esta segunda vuelta electoral pondrá fin al proceso con el que los ciudadanos decidirán quiénes reemplazarán en el Gobierno a Alberto Fernández y a Cristina Fernández de Kirchner para el período 2023-2027, es decir la renovación de los cargos del Poder Ejecutivo: presidente y vicepresidente.

El camino hacia esta definición se inició en agosto último, con las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), y continuó el 22 de octubre, con las elecciones generales.

Con esas dos votaciones, el electorado fue perfilando el orden de sus preferencias político-partidarias hasta este último tramo, en el que sólo hay dos boletas en el cuarto oscuro: la de UxP, con la fórmula presidencial
Massa-Agustín Rossi, y la de LLA, con el binomio Milei-Victoria Villarruel.

El tamiz electoral iniciado tres meses atrás dejó fuera de carrera a 19 fórmulas presidenciales que no superaron el piso del 1,5% de votos necesario para participar de las generales. Los resultados de las PASO de agosto mostraron una paridad de tres tercios, más allá de que LLA logró la mayor cantidad de votos, seguido por Juntos por el Cambio (JxC) y, en un tercer lugar, UxP.

Algo más de dos meses después, en las generales de octubre, el oficialista UxP revirtió esos números y Massa se posicionó como el candidato presidencial más elegido con casi 37 puntos. Milei salió segundo, con algo menos del 30%, y la postulante presidencial de JxC, Patricia Bullrich, apenas bordeó el 24% y quedó fuera del balotaje.

Esos números confirmaron la realización del balotaje porque ninguno de los aspirantes más votados logró el puntaje legal necesario para consagrarse presidente en primera vuelta.

Pero además los resultados astillaron los acuerdos partidarios puertas adentro de JxC, con el apoyo unilateral de un sector del PRO -alineado con Bullrich y con el expresidente Mauricio Macri- al postulante partidario y el enojo del resto de los miembros de la coalición: la UCR y la Coalición Cívica (CC).

Los comicios de octubre mostraron también no sólo un viraje en las preferencias, sino un mayor caudal de votantes: hubo un 8% más de personas que acudió a las urnas en octubre (77,04%), en comparación con el 69% que lo hizo en las PASO de agosto.

Este domingo el electorado de los 24 distritos del país deberá optar sólo entre dos boletas: la de Massa o la de Milei, y quien obtenga la mayor cantidad de votos afirmativos será el nuevo presidente de la Argentina.